Luego de almorzar en casa fuimos en el auto a Munster, al mercado de navidad. Es un lugar muy interesante con bastantes puestos de productos diversos por navidad. A veces la gente fija su mirada en mi por un par de segundos mientras camina. Es rarísima la sensación, pero ahora: Yo soy el extranjero!.
La mayoria de las personas son muy altas y el estilo de vestir es totalmente diferente. Después de pasar por varios puestos de ventas y probar eñ Gluhwine, que es un vino caliente que se sirve en taza muy rico y especialmente hecho para el frío cruel de este país. Casi todos los productos tienen sus precios en marcos y en euros, que será la nueva moneda a partir del primero de enero. El traguito este, me da ganas de hacer pichicola y encontramos un baño en la entrada de un edificio pequeño. Al lado izquierso había un grupo de personas sentadas en el suelo bebiendo licor. Esos eran los pobres de este país, aunque tenían mejor ropa que los pobres a los que uno está acostumbrado. Es un lugar más adelante encontramos un pequeño grupo de músicos peruanos en una esquina tocando sus quenas y charangos y vendiendo, claro, sus Cds!!, Ok, hora de volver a casa para cenar. Todavía siento los efectos del "Jet Lag" y mi cuerpo no se acostumbra al nuevo horario y casi todo el día me siento muy cansado y somnoliento. Tshus! (chao).
La mayoria de las personas son muy altas y el estilo de vestir es totalmente diferente. Después de pasar por varios puestos de ventas y probar eñ Gluhwine, que es un vino caliente que se sirve en taza muy rico y especialmente hecho para el frío cruel de este país. Casi todos los productos tienen sus precios en marcos y en euros, que será la nueva moneda a partir del primero de enero. El traguito este, me da ganas de hacer pichicola y encontramos un baño en la entrada de un edificio pequeño. Al lado izquierso había un grupo de personas sentadas en el suelo bebiendo licor. Esos eran los pobres de este país, aunque tenían mejor ropa que los pobres a los que uno está acostumbrado. Es un lugar más adelante encontramos un pequeño grupo de músicos peruanos en una esquina tocando sus quenas y charangos y vendiendo, claro, sus Cds!!, Ok, hora de volver a casa para cenar. Todavía siento los efectos del "Jet Lag" y mi cuerpo no se acostumbra al nuevo horario y casi todo el día me siento muy cansado y somnoliento. Tshus! (chao).
