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En el avión

21.11.08

Parece un monstruo! Es enorme! Nunca había estado tan cerca de un avión tan inmenso! Subimos, buscamos nuestros asientos y esperamos. Por dentro, cada fila del avión tiene 9 asientos con dos pasillos que cruzan el avión por completo. Me siento extraño. El avión es muy moderno. Cada uno tiene sus auriculares y un pequeño teclado con pantallita al lado del asiento que parece una calculadora. Los monitores en los pasillos indican el mapa del lugar donde el avión se encuentra en el mundo, la hora, altitud, etc. Ok, habla el Capitán en holandés, inglés y castellano. La que más habla es la aeromoza y no puedo evitar reírme cuando habla castellano: parece borracha! – El avión se eleva y en cuestión de minutos estamos a 11 kilómetros de distancia del suelo. Lima se ve bonito desde el cielo en la noche. Empieza el largo viaje con música, películas, dibujos animados, comida, vino, revista, sueño, más comida, más vino…¡Qué es esto! Voy a salir gordo de este avión! Plop! En el camino, la primera parada fue en Araba 35° en la noche! Uf! Media hora en el aeropuerto. Es posible salir del avión, pero preferimos quedarnos ahí. Segunda parada Ámsterdam en Holanda. Allí si tenemos que cambiar de avión. Bajamos al aeropuerto y parece una ciudad. Es enorme! Luces por todos lados, el chequeo de pasaporte de rigor, etc. Es tan grande que en los pasadizos más largos hay bandas planas en el piso para que la gente pueda avanzar más rápido. Normalmente me hubiese tomado cerca de media hora en llegar a pie desde mi puesto de llegada hasta el punto donde tenía que esperar el siguiente avión!!. En Ámsterdam caía una lluvia increíble, pero nada de nieve. Luego de un nuevo registro, un bus nos lleva al bimotor que nos llevará a Dusseldorf en Alemania. Lo abordamos y en menos de una hora, ya estamos en Alemania. Esperamos el equipaje y allí nos esperan Peter y Rossi. Un par de rosas de recibimiento…lindo detalle! Aunque nadie me había regalado una rosa antes! Otro país, otros costumbres! La recibo muy agradecido. Abrazos, saludos, sonrisas, inglés, más palabras en alemán. Qué difícil es este idioma! Vamos al estacionamiento en un nivel más bajo y subimos al extraordinario Mercedes de la compañía en la que trabaja Meter. Primero vamos a Essen para dejar a Rossi y de allí manejamos rumbo a Bochum, mi destino final por este día.